La Mercedes-Benz Sprinter es parte de la familia Kukki

27.12.2017

Los fundadores, Sepp, Saif, Andreas y Bernd transforman una Mercedes-Benz Sprinter en una portadora de sabores.
Al principio, el negoció no parecía agradar. Cuando Josef contaba a sus amigos que quería ofrecer cócteles en una botella con hielo, no tuvo agrado. Además, los proveedores no apostaban por ello. Es así como decidieron lanzar la novedad solos en diferentes ferias.
Todo comenzó buscando una bebida alternativa inusual para aquellos a los que no les gustara la cerveza, como ocurría con Sepp. Además, poder llevar la bebida con él. Pero entonces, el hielo ya debía estar en la botella.
La idea era poder disfrutar del cóctel en cualquier momento y en cualquier situación, no solo en una coctelería. Lo especial de los cócteles Kukki es la preparación con fruta fresca sobre una botella con hielo.
La bebida está congelada, pero cuando comienza a descongelarse y convertirse en líquido, el hielo se mantiene sólido por su alto nivel de densidad. Los cócteles están bajo 18 grados y gracias a los inventos de Sepp, el hielo puede mantenerse. “Esta tecnología fascina a nuestros clientes. Incluso cuando se lo explicamos se sorprenden al tener el cóctel en sus manos y ver lo que ocurre”, cuenta Sepp.
“Comenzamos a las 5 de la mañana a producir nosotros mismos los jugos de sabores y alcohol. El hielo es nuestro conservante, sin necesidad de ningún químico”, cuenta Andreas. Los cócteles  comienzan en Berlín, pero actualmente podemos encontrarlos en cualquier lugar de Alemania.
La Mercedes-Benz Sprinter es parte integral de la empresa llamado la “kukki móvil”, en la que siempre va Bernd al volante. Además de hacer las entregas de los pedidos con la Sprinter, se usa como escaparate de los Cócteles Kukki en las diferentes ferias comerciales.
“Tenemos un solo objetivo: todo lo que sabe bien y tiene hielo, debe ser kukki”, explica Sepp. Cuenta Andreas que esta nueva tecnología de hielo es solo el comienzo de muchas ideas más.